Mercado de las Pulgas en Zaragoza

Vuelve el market vintage de Zaragoza: la edición del 28º Mercado de las Pulgas de Zaragoza abrirá sus puertas este sábado 3 de diciembre , a las 10.30 h, en pleno centro de Zaragoza. El C. C. Independencia – El Caracol -paseo de la Independencia, 24-26- es la sede de esta cita, en la que los visitantes podrán encontrar antigüedades y objetos curiosos, centenares de libros, discos de vinilo, papeles y viejos documentos y también stands de artistas y emprendedores aragoneses: dioramas, velas aromáticas, cosmética natural… ¡Una oportunidad para encontrar lo inesperado!

De ahora en adelante se va a celebrar por todo lo alto cada inauguración: invitaran a un aragonés relevante a que corte la cinta inaugural del market. Inaugura la lista el actor Luis Rabanaque, más que conocido porque visita nuestros hogares cada noche de sábado desde el programa Oregón TV. A él debemos buena parte del éxito del programa Vuelta Atrás, emitido por la televisión autonómica, y participa ahora mismo en el rodaje de un documental, entre otros proyectos.
Luis, además de actor, es un enamorado irredento de los rastros, rastrillos y mercadillos; coleccionista de visores esteroscópicos; zaragocista sufridor, analítico, pasional y furibundo; de ahí que la artista Silvia Rectoret le haya dedicado el cartel promocional, en el que posa con un viejo visor de diapositivas en sus manos.
Luis se define en redes como actor y fotógrafo, pero yo añadiría un rasgo esencial: es buena persona. Generoso, cordial, atento, cariñoso, siempre dispuesto a escuchar. Las buenas personas, siempre en nuestro equipo.
Además de celebrar la inauguración del 28º Mercado de las Pulgas, dedicará un puñado (un buen puñado) de carteles a sus fans y seguidores, y merchandising con que se obsequiará esa mañana de sábado.
 
Sábado 3 y domingo 4 de diciembre, de 10.30 a 14.30 y de 16.30 a 20.30 h. ¡Entrada gratuita!

El nombre de Mercado de las Pulgas es una generalidad, ya que se identifica como mercado de las pulgas a todo aquel en el que se vendan antigüedades. Pero se cree que fue en el de Saint Ouen donde se originó el apelativo, que tiene que ver con la higiene de los vendedores y su mercancía, y con el agobio de los visitantes al ver tanta gente reunida en un mismo sitio, comparable con la concentración en comunidades propias de este pequeño insecto.